Un Año Más En Su Giro Solar @raulamiel
#Especial/CarlosRangel.- septiembre 17. Para mí, la efeméride a celebrar mañana es la del natalicio de Carlos Rangel (1929) y por ello le dedico mi nota el día de hoy. A esta hora estaré hospitalizado en el HUC a la espera de una nueva intervención quirúrgica.
Carlos Enrique Rangel Guevara. Periodista, escritor, intelectual, figura de la televisión y uno de los más notables difusores del liberalismo en América Latina. Y el gran amigo con recordados momentos compartidos. Vaya una vez más nuestro sentido homenaje a su memoria.
¿Alguna vez has querido vivir tu sueño? ¿Has empezado a trabajar en tu sueño, pero no has sido capaz de lograrlo? Repasar las entrevistas que le hicieron a Carlos Rangel a propósito del libro “Del buen salvaje al buen revolucionario” es penoso, porque ahí está avisada la malaventura de Venezuela. En todas sus prolijidades, represión, dictadura, hecatombe económica, diáspora de millones de patriotas. Todo lo inimaginable. Alcanzabas a oírlo, a leerlo y quedabas atónito con la inteligencia de sus advertencias premonitorias.
Carlos Rangel se cansó de explicarles a los venezolanos el inmenso peligro que corría el país si escuchaba los cantos de sirena de los comunistas. “El hombre al que los venezolanos no le hicieron caso”. Ojalá no ocurra lo mismo con María Corina.
Atacado de manera virulenta por la izquierda, el pensamiento de Carlos Rangel no llegó a ocupar en esa época el espacio que se merecía en los medios universitarios y en las revistas de opinión. Más tarde, y ahora, con motivo del hundimiento del mundo socialista, sus planteamientos han cobrado nueva vida, no para aceptarlos todos en su totalidad, pero sí para valorarlos como una desprejuiciada, honesta, valiente y razonable reflexión sobre nuestro destino.
¡Todos los códigos! Todas las advertencias, las señales, los ejemplos, los aprendizajes en cabeza ajena que hemos tenido enfrente todos estos años. Por ello, sentimos dolor ante la realidad que nos ha tocado vivir en la Venezuela actual. Ninguna de las ideas políticas del pasado han hecho algo para proponer salir del círculo vicioso de las reacciones sociales viscerales, de los autoengaños, de la vía cómoda del populismo, del estatismo, de las taras colectivas, de la comodidad del fracaso.
Carlos Rangel dedicó toda su actividad periodística,
ensayística y como conferencista a denunciar, debatir y refutar esos mitos, así
como a difundir de forma didáctica en sus programas de TV (junto a su esposa
Sofía Ímber), con el apoyo de los más destacados personajes de su tiempo, el
valor y los beneficios que derivan de acoger el liberalismo en el ámbito
político y en el económico. De manera casi heroica, más que como notario
del fracaso, lo hizo como intelectual comprometido con las ideas que mejor
sirven a las personas.
Calificado como “de derechas”, “conservador” o “neoliberal”, no precisamente por el ciudadano de a pie, sino por el establecimiento político, empresarial e intelectual para invalidar sin debate sus puntos de vista. Estrategia vulgar que siguen empleando hoy día quienes no quieren perder los privilegios políticos y económicos que el estatismo y la ausencia de Estado de Derecho les brindan, ya desde el oficialismo o desde la oposición. Poniendo en riesgo así la fama y el poder de muchos defensores del socialismo y la cultura política colectivista en la que el “pueblo” anula a los ciudadanos, y el líder bondadoso se vende como su salvador, prescindiendo de instituciones y reglas. Tal cual lo que vivimos hoy.
El creía en una economía libre y coherente que permitiera hacer realidad, sin destruir nuestro planeta ni convertir a los ciudadanos en vasallos o esclavos, la dignidad que se requiere para que la vida se pueda llamar así, Vida. Critico fervientemente al empresario acostumbrado al proteccionismo del Estado, nefasto, y que la responsabilidad pública sirviera para enriquecerse y traicionar a la libertad.
“Ningún
hombre es profeta en su propia tierra”. Este aforismo español es un resumen muy apropiado de la vida de este “gran
intelectual liberal clásico venezolano”. Como me gusta calificar a Carlos
Rangel. Una figura bastante apreciada en el ámbito del liberalismo, pero poco
reconocida en Venezuela. Carlos Rangel tenía ideas muy poderosas sobre
la política latinoamericana y las razones del subdesarrollo de la región.
La
pregunta es: porque no retomar su pensamiento y vigencia como estandarte
a nuestro ideario liberal.
Los liberales sentimos como nuestro a este gran hombre venezolano. Sus reflexiones y enseñanzas son faro de luz y guía de nuestros principios e ideales.
Y recuerda… Ciudadano en acción.
¡Juntos es Mejor!
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