Volvamos al “Civitas”, rescatemos esa herencia @raulamiel
#MisNotasDomingueras.- Civitas es una palabra en latín que significa comunidad de ciudadanos, ciudadanía y organización política. En la antigua Roma, se usaba para hablar del grupo de personas con derechos y deberes, así como del espacio jurídico y político que compartían. A diferencia de urbs (que se refería a los edificios y la infraestructura física de la ciudad), la civitas se centraba en el factor humano y social: el conjunto de ciudadanos libres que formaban el Estado.
Este concepto romano incluía elementos clave que definieron su organización:
Derechos y deberes:
Otorgaba el ius suffragii (voto) y el ius honorum (ocupar cargos públicos), exigiendo a cambio el servicio militar y el pago de impuestos.
Vínculo jurídico: Unía a las personas bajo las mismas leyes, sin importar su origen étnico, conforme el Imperio se expandía.
Evolución histórica: Al principio era un privilegio exclusivo de los habitantes de Roma, pero en el año 212 d.C., el emperador Caracalla la extendió a todos los hombres libres del Imperio.
La historia de la civilidad ofrece un resumen conciso de las definiciones implícitas y cambiantes de este concepto a lo largo de 2500 años de civilización. Desde los romanos y la raíz «civitas», que significa los derechos y deberes de la ciudadanía, la civilidad aparece en la literatura clásica como parte integral de los cimientos de la democracia en el contexto de la asamblea. En la Edad Media, la civilidad se refería a la conducta apropiada y, posteriormente, se convirtió en un término cortesano. Durante el Renacimiento, evolucionó hasta centrarse en las comunidades y la celebración social de los logros humanos. Esta visión general, fruto de la investigación, de la historia de la civilidad construye una definición amplia del término a través de sus fases históricas y la establece como una característica humana universal.
La civilidad es una de nuestras palabras más apreciadas y valoradas, una palabra de primera categoría. Tiene una larga y elocuente historia. Se ha ido perfeccionando con el tiempo. Es matizada; tiene profundidad. Posee múltiples capas de significado lingüístico. Va de la mano con otras palabras tan importantes como cortesía, deber y civilizado. Hay quienes afirman que deber y civilidad deben expresarse conjuntamente: el deber de la civilidad. La palabra civilidad ha evolucionado a lo largo de 2500 años.
Quizás hoy no haya tarea más vital que reconstruir el orden civil en aquellas sociedades donde el Estado omnipotente lo ha dejado en ruinas. Sería un error suponer que el gobierno puede lograrlo. La sociedad civil es el resultado de las acciones humanas espontáneas de un pueblo libre… Es más fácil destruir el tejido moral de la sociedad que construirlo cuidadosamente y transmitirlo de generación en generación. No cabe duda de que la libertad no perdurará mucho tiempo a menos que se inicie esa tarea.
Promover iniciativas cívicas y reforzar las actitudes cívicas en la sociedad:
• buscar una colaboración entre académicos, políticos, empresarios, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales, comunidades locales y diversos grupos de interés;
• influir en cuestiones legislativas y en la toma de decisiones políticas, formulando propuestas de políticas basadas en el seguimiento de la legislación y en el análisis de las políticas públicas;
• acumular experiencia y conocimientos para la expansión de la sociedad civil.
Análisis de políticas públicas:
• observar, analizar y estudiar las políticas públicas y la cultura política en Venezuela.
• evaluar las oportunidades de integración y presentarlas al público;
• evaluar ejemplos de buenas prácticas en el mundo y analizar su idoneidad para las condiciones de nuestra patria.
• realizar estudios comparativos de países postcomunistas;
• analizar los desafíos que la globalización plantea a la sociedad civil.
Defender la idea de la sociedad civil en el discurso público:
• expresar públicamente opiniones sobre cuestiones apremiantes en el desarrollo de la sociedad civil.
• ayudar a diversos grupos de interés en su defensa de la idea de la sociedad civil;
• iniciar debates y discusiones públicas;
• implementar proyectos educativos y contribuir a la creación de un sistema de educación cívica continua. Participación ciudadana consciente y activa en la vida pública.
Para nosotros, civitas es más que un dicho ingenioso con resonancia clásica. Es un llamado a la comunidad, un llamado a comenzar de nuevo con espíritu de unidad, camaradería y una visión compartida de nuestra Venezuela como un todo, y no como partes dispersas. Celebramos la diversidad de nuestra gente y la singularidad de nuestros barrios, pero también reconocemos lo parecidos que somos como ciudadanos de nuestra Venezuela. El resonante repique de una campana trasciende fronteras. No importan las diferencias sociales o económicas.
¡Que suene la comunidad!
¡Hazte oír! Únete a nuestras emocionantes presentaciones o actividades en distintos lugares de nuestra nación. ¡Invita a tus amigos! ¡Conoce a algún vecino! Y tómate un momento para disfrutar de los ricos y resonantes timbres que nos unen un poco más.
Y recuerda... Ciudadano en Acción. ¡Juntos es Mejor!
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